Técnicas de Yoga para Colecho: ¿te duele la espalda? ¡Prueba esto!

Técnicas de Yoga para el Dolor de Espalda en el Colecho

La mayor parte de las mamás que colechamos con bebés pequeños tenemos la espalda fatal. En este artículo comparto algunas técnicas del yoga que utilizo para minimizar los daños del colecho.

Colecho y Dolor de Espalda

Desde que nació BebéPunk dejó muy claro que dormir a más de 5cm de separación de mí no era una opción. Nuestra minicuna se quedó para vestir santos y empezamos a hacer colecho.

Durante las primeras dos semanas colecho significaba “bebé dormido sobre el pecho y la tripa de mamá”. Si nunca has tenido que dormir con tu bebé así no lo sabrás, pero ya te lo cuento yo: la espalda te duele.

Y cuando des de mamar por la noche, que es la mejor solución para poder dormir… te va a doler la espalda. Primero, te cuento por qué:

Historia de un Colecho

Después del ingreso en el hospital por la infección de orina de nuestro bebé, evolucionamos a una nueva forma de colecho. Básicamente, ahora podía dormirle en el pecho y tumbarle al lado sin que se despertara.

La desventaja de esta opción es que:

  • Tenía que acertar con el momento de sueño del bebé. Si aún estaba con el sueño ligero, se despertaba y vuelta a empezar.
  • Estas en tensión total porque cualquier movimiento o cambio de postura les despierta en esta época.

Hacia los dos meses, mejoró su succión y pudimos empezar a tumbarle y que mamara bien tumbado a mi lado.

Y así seguimos hoy. Aunque aún no es autónomo y no coge el solito la teta. Ya se va dando medias vueltas en la cama y, a veces, hasta se aleja un poco de mí y me puedo tumbar boca arriba.

¡Yo que jamás había podido dormir boca arriba! Esto de ser madre te cambia…

El problema de esta nueva fase es que:

  • Tengo que estar completamente estirada de lado. Si no, BebéPunk patalea y escala hacia arriba. Y a veces estando estirada también lo hace… Esto me da un dolor importante en ambas caderas 🙁
  • Cuando se desengancha, muchas veces le tengo que tirar del pie y bajarle. Tiene tendencia a escalar y eso le impide mamar correctamente.
  • Entras en tensión cuando se desengancha y echas el cuello hacia delante para mirar hacia abajo e intentar intuir como está para reengancharle.

Tácticas de Yoga para Colecho

Como lees, esto del colecho es una evolución. Las técnicas que voy a explicaros a mí me ayudan a minimizar el dolor. Pero tengo que admitir que en estos primeros meses he tenido que ir 1-2 veces al mes al fisio.

Ayudas del Yoga para un Colecho menos Doloroso

La Garganta en Calma

Si has ido a una clase de Yoga habrás oído al maestrx decir “Mantén la garganta en calma” o quizá “suelta la mandíbula”.

¿Qué significa? Con frecuencia, cuando hacemos un esfuerzo físico tendemos a tensar el cuello y la cara. En yoga hay que evitar esto a toda costa.

Cuando hacemos colecho podemos estar en tensión esperando que el niño duerma, aguantando una postura incómoda…

En esos momentos, cambia el foco de atención del bebé a ti misma: ¿cómo estás? ¿tu cuello está tenso? ¿estás apretando los dientes?

Si la respuesta es sí, toma aire y al exhalarlo, relaja la zona.

Hombros Lejos de las Orejas

Esta es la que más me cuesta. Y también lo que más problemas me causa.

Al tener que estar completamente estirada, tiendo a subir el brazo pegado a la cama hacia la cara, y cargo mucho el trapecio.

Cuando me doy cuenta, aplico esta máxima del yoga, que es intentar mantener los hombros lejos de las orejas.

Estar Presente Aquí y Ahora

Otra de las cosas que me pasa con el colecho es que a veces me despierto a las 4 o 5 de la mañana y ya he descansado tanto que no me duermo.

Mientras tanto, oyes los ronquiditos de BebéPunk y PapáPunk… Y empiezas a pensar…

¿Y si me pasa esto cuando tenga que currar? Verás mañana que sueño… Podría contestar aquel email que tengo pendiente…

En estos casos, cuanto más dejo pensar a mi mente, más se alarga la vigilia.

La clave es poder disfrutar de estar ahí, en ese momento. Me tumbo mirando hacia el techo (si el bebé no está mamando). Activo una respiración más profunda y medito sobre lo que está pasando ahí y en ese mismo instante.

Piénsalo. Tu bebé duerme tranquilo a tu lado. Tu pareja está descansando, para poder seguir siendo tu apoyo un día más.

Y tú no duermes pero… ¿estás ya descansada? En mi caso, y de momento, la respuesta es sí. Otro de los cambios bestiales de ser madre es que ahora con dormir 3-4 horas seguidas me siento fresca como una lechuga. 

Os dejo un video de Miriam Tirado muy chulo sobre este tema:

Yoga y Estiramientos

Por último, al margen de lo que aplico mientras colecho, esta el hacer yoga y estiramientos a lo largo del día para “paliar” el desastre que tengo en la espalda.

El otro día en twitter me preguntaban cuando volví a hacer yoga después de nacer BebéPunk. A ver, volver volver… creo que no he vuelto aún. 

Antes de Navidad estaba intentando volver a mi práctica diaria. Con la filosofía de: “hacer lo que pueda”. ¿Cómo lo hago?

  1. BebéPunk despierta
  2. Come
  3. Si le veo tranquilo y sin sueño, le tumbo en su mantita de jugar, y monto mi mat al lado.
  4. Empiezo con calentamiento de espalda: gato-vaca, algunas torsiones suaves.
  5. Saludos al sol. 2 rondas del básico y luego empiezo a meter variantes: guerrero I, guerrero II, trikonasana…
  6. El paso seis no existe: en algún momento BebéPunk se cansa de mirarme hacer el mono. Si veo que puedo entretenerle, hago algunas hipopresivas a su lado.

En las clases de yoga con 3 meses aún aguantaba poquito tiempo… Si le pilla con sueño, no se duerme así solito mientras me ve hacer la clase. Y si no pues…

Aún así, pues pueden salir entre 15 y 40 minutos (nuestro récord a día de hoy) de práctica de yoga.

¡Poco a poco iremos aumentándolo! Estoy segura 🙂

Te cuento esto porque creo que es clave que hagas algo de actividad física para ayudar a tu espalda a sanar del rato que “sufre” por la noche.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *