Historia de una Lactancia: de 0 a 4 meses

Nuestra Experiencia con la Lactancia Materna Exclusiva de los 0 a los 4 meses

Hoy me he decidido a contaros nuestra experiencia con la lactancia materna para celebrar que BebéPunk cumple 4 meses. Aviso que es largo pero os he puesto fotos muy tiernas para que os entretenga.

Lactancia: los Primeros Días

Como ya os he contado en mi post sobre el parto en el Hospital Sant Pau, por desgracia no pudimos hacer piel con piel. Una espinita que me quedara para siempre…

Por suerte BebéPunk entró en el típico letargo del recién nacido. Y, cuando nos reunimos a la mañana siguiente, hizo un autoagarre que nos dejó rubios y con tupé.

A mi no me dolía nada cuando se enganchaba. Así que empezamos a ir a todas las tomas de neonatos y darle pecho.

Nos hacían pesarle antes de la toma y después. Sin nada de ropa ni pañal. A mi me daba una pena y un frío verle al pobrecito…

Y así hacíamos los días. En unas tomas sacaba 10, en otras 15 y en otras 20. Y todo el mundo llevándose las manos a la cabeza porque era poco. Pero es que el chiquillo acababa de pasar un neumotórax de aúpa,  y la mitad del tiempo se dormía en mi tetilla.

Historia de nuestra Lactancia Materna Exclusiva
Aquí nos veis, al poquito de nacer. Con gafas nasales, vía… pero sin despegarse de la teta.

Que pienso yo: ¿cómo iba a sacar más? Casi no me había subido la leche. Y, además: ¿para qué iba a sacar más? Si realmente hubiéramos hecho demanda esos días, no habría habido problema… pero había que adaptarse a los horarios de las tomas de neonatos.

El tema es que esto hizo que llamarán a la experta en lactancia del hospital. A todo esto, una de las enfermeras que le vio comer le diagnosticó frenillo, porque no le veía mover con mucha fuerza la musculatura del cuello.

Llegó la experta en lactancia y dijo “a ver que os vea yo”. Enganché al niño, y no es por dármelas de lista, pero estaba bien. Os juro que yo no tuve dudas desde el minuto cero de que este bicho sabía lo que se hacía con el tema de comer. Eso viene de familia. De la mía, vamos.

Total que al minuto me dijo “desengánchale, que este niño no succiona bien”. Le cogió y le metió el dedo en la boca, no sin antes decirme:

Ves, te saca el pezón plano. Eso no puede ser.

A los 30 segundos su veredicto fue:

  • Que tenía frenillo. Así tal cual sin tipo ni nada. Yo no lo sabía entonces pero hay 4 tipos y no todos son un problema para la lactancia.
  • Que tenía una retrognatia medio fuerte.
  • Que mis pezones eran cortos y claro, el niño con todo el tema los aplanaba.
  • Que el niño tenía que comer al menos 50-60 gramos en cada toma y que con mi pecho, aún con la subida de la leche incipiente, no llegaba.

Todo esto, el día antes de darnos el alta… yo no podía llorar más cuando llegué a casa pensando que nuestra lactancia materna iba a ser imposible. 

***Nota: no quiero menospreciar a esta profesional, pero de verdad, de verdad, la forma en la que intentó ayudarnos… fue todo menos de ayuda. La forma en que nos dijo las cosas, el poco tiempo que dedicó a explicarnos lo que nos decía… No tuvo ningún tacto y más que estar ahí para fomentar la lactancia materna parecía lo contrario.

Al día siguiente la neonatologa le miró el frenillo. Nos dijo que era de tipo 2-3 y que se lo cortaba. Cuando se puso a llorar me hicieron que me lo enganchara:

Ves, ¿a qué es un antes y un después?

Pues la verdad yo no lo noté mucho. Al menos en ese momento… luego sería otra historia. Nos dieron una hoja de ejercicios y a casa.

Pesadilla en Sacaleches Street

Abro un paréntesis para contaros además el tema de la extracción. BebéPunk nació un miércoles por la tarde. El jueves una matrona muy maja nos enseñó a extraer manualmente el calostro.

Asique durante 2 días (jueves y viernes) nuestro plan de vida era: tomas cada 3 horas en neonatos, dejarle dormido, subir a sacar calostro, siguiente toma. Creedme cuando os digo que es lo más estresante que he hecho en mi vida.

De calostro lo más que extrajimos fueron 15ml. El viernes otra matrona me pilló en la habitación y me dijo que “me tocaba” aprender a usar el sacaleches y ponerme ya sólo a extraer con el sacaleches.

A ver, yo no quiero ir de lista again. Sé que hay protocolos y que estas cosas las hacen para intentar ayudarnos pero:

  • Si yo estoy poniendo el niño al pecho cada 3 horas,
  • Y me extraigo manualmente entre toma y toma,
  • Y me está saliendo calostro, cada vez más y va cambiando a ser leche,
  • ¿Qué prisa hay con el sacaleches?

Cuento todo esto porque mi primera experiencia con el sacaleches fue como de película de terror.

Me llevaron a una sala y me trajeron unas bolsas con copas de sacaleches. Los sacaleches de hospital son como de granja de Central Lechera Asturiana. Dobles y con potencia brutal.

La matrona me enseñó como funcionaban y me dijo:

Ale, pues ya puedes empezar.

Allí había otra chica con un buen par de tetas que le habían dado el alta pero le reventaba el pecho de la subida de leche tan brutal que tenía.

Y claro. Me pongo yo a sacarme y me salieron 5 gotas.

5.

Os lo prometo. ¡Me sacaba más manualmente! Encima le di una vez a subir la potencia, por si era eso, y pegué un grito del susto (y del dolor).

Y la otra chica, a chorros con la leche saliendo. Supongo que os haréis a la idea: trauma again. “Pues no tengo leche…”.

Vino la matrona:

Yo: mira, no me sale nada

Ella: da igual lo tienes que hacer cada 2 horas para estimular

Yo sólo quería ponerme a BebéPunk en la teta. Y los primeros días hice bastante poco caso a los sacaleches… confié en él y en mi teta. Y también, en que a Gael solo le habían dado artificial por sonda.

Consejos para la Lactancia Materna: el sacaleches

Las Primeras 48 horas en casa

Las primeras 24 horas en casa fueron un horror. Sobre mi pesaban las palabras de la experta en lactancia del hospital.

Eso se sumó al shock de cambiar de dar pecho cada 3 horas a la lactancia materna a demanda.

Vale que entendía el concepto “a demanda”. Pero nadie te dice que a demanda puede ser…

  • Mamar durante 4 horas seguidas de 12 a 4 de la madrugada
  • Quedarse dormido sólo con el pecho en la boca
  • No soltar el pecho, esté satisfecho o no, sin saber las tomas que haces, si 8 u 800

Me agobié muchisimo. Esto no era como en los libros. Mi bebé no se llenaba, no me soltaba, no dormía si no era encima de mí, no sabía cuánto tiempo pasaba entre toma y toma…

Experiencias de Lactancia Materna Exclusiva
Aquí nos veis intentando practicar a mamar tumbados

Además, estábamos con suplementos de artificial, que le di con relactador. Unos 40-80 al día. Muy divertido el tema del relactador. Es como ser una vaquita con cencerro… Pero la verdad sea dicha: nos sirvió para evitar el biberón.

Paro un momento para reirme. Escribo esto con BebéPunk en la mochila de porteo dormido, y yo escribiendo el post con la app de WordPress…

Por suerte, mi maestra de yoga, Ágata, accedió a vernos en nuestro tercer día en casa para comprobar que todo iba bien.

Verla salvó nuestra lactancia. Vio a BebéPunk engancharse, vio mis pezones (aún recuerdo como me dijo “hija pues si con esos pezonazos no se puede…”) Y me tranquilizó.

Aquel día aprendimos que lo que nos pasaba era muy normal. Que nuestro bebé había pasado mucho tiempo lejos de mí y que ahora quería recuperar el tiempo perdido.

Asíque nuestras siguientes dos semanas fueron, básicamente, estar desnuditos del sofá a la cama y de la cama al sofá. PapáPunk dormía en otra cama, porque nuestros horarios nocturnos eran de traca.

Y así, hasta que ingresamos otra vez en neonatología (la historia aquí).

Lactancia Materna A Demanda + Artificial Nocturna en Neonatología

A los quince días (más o menos) de vida BebéPunk volvió a neonatos. Joe, con lo que nos había costado, justo cuando empezábamos a tener nuestras rutinitas tetiles…

Por suerte, como ya teníamos el tema de la teta super establecido y sin sumplementación el niño había engordado, nos dejaron hacer lactancia “a demanda”.

Eso sí: eso implicaba estar presentes en todas las tomas que quisiera darle teta. Es decir…

  • Ok, puedes hacer lactancia a demanda que significa cuando al niño le dé la gana
  • Pero tienes que estar aquí cada 3 horas o le hacemos biberón
  • ¿?

Protocolos que hay que seguir… todo sea por el bien del bebé. Y así lo hicimos. Durante 7 días mi vida fue estar 12 horas al día en el hospital, con Gael encima de mí, para que mamara a demanda. En un sillón reclinable y rodeada de 20 neonatitos y sus padres y madres.

Lactancia Materna Exclusiva en Neonatología
Aquí nos veis, una vez más, sin despegarnos. 12 horas en esos sillones… ¡ay!

A las nueve de la noche volvíamos a casa y me extraía leche unas 3-5 veces, según la noche, para poder llevarle algo.

Pero ese “algo” seguía siendo insuficiente, ya que no llevé nunca más de 100 ml. BebéPunk tenía pautados 80 gramos por cada toma nocturna. O sea, que las matemáticas no salían. Y encima, algunas noches, pedía más comida para dormirse. En los dos primeros días de hospital engordó medio kilo, así, a lo bruto.

Pero, ¿sabéis qué? Ya no me agobié. Confié en mi teta a tope y en que mi hijo al salir de ahí no iba a querer una tetina en la vida.

Y así fue. Ya habíamos aprendido algo de nuestros primeros días juntos 🙂

Del Primer al Segundo Mes

Lo bueno fue que salir del hospital coincidió con la segunda crisis de crecimiento de Gael. Asique empezó a tirar de los pezones en las tomas y siguió mamando con mucha frecuencia.

Esta vez al salir, pasamos de los suplementos. Sabía que sería intenso, pero más cómodo que andar preparando leche, poniendo el relactador, enganchando al bebé con la sonda…

Y siguió creciendo y engordando. El segundo mes fue espectacular. Y le cogimos el tranquillo a esto de la lactancia.

Lactancia Materna a Demanda: Una Experiencia
La cosa empezó a ir tan tan bien que hasta empezamos a hacer memes sobre lo bien que comía BebéPunk

PERO las dudas no se iban. Tengo el libro de Carlos González desgastadito de lo que lo leí estos días. Porque más o menos a los dos meses y medio, Gael empezó a hacer cacas verdes. Y además no se soltaba entre toma y toma todavía. Y mil historias más que te da por pensar.

Y por eso acudí a un grupo de lactancia. En concreto, a Lactancia con Gracia. Allí me han resuelto muchas dudas, me han escuchado otras mamás y me han dado apoyo y he podido apoyar a otras.

Fue una suerte encontrar el grupo y volvió a salvar nuestra lactancia. Me dio confianza en mí misma cuando lo necesitaba y me ayudaba a pasar los momentos de dudas.

Algo he aprendido con esta lactancia: en la próxima, si la hay, no se me ponga nervioso PapáPunk, iré al grupo de lactancia ya embarazada. 

Y antes del tercer mes, también empecé a consultar mucho la app LactApp. Si no la conocéis os la recomiendo un montón. Ayuda cuando son las tantas de la madrugada y estás sola y no puedes acudir a tus asesoras o a tu tribu de amigas con lactantes… Yo ya tengo la lactancia establecida, pero de vez en cuando, me leo algún artículo. Incluso de cosas que no me han pasado. El mundo de la teta es así de fascinante… 😀

consejos lactancia materna: únete a un grupo de lactancia

El Tercer Mes: la TEMIDA Crisis de los 3 Meses

Y así llegamos al tercer mes. Haciendo pruebas vimos que a BebéPunk no le sienta bien si yo tomo lácteos, asique los he reducido de mi dieta al máximo.

El tercer mes es el de la temida crisis de los tres meses. Si aún no sabes lo que es, por favor, lee esta información, redactada por Alba Padró para ALBA Lactancia Materna.

¿Qué notamos nosotros? Pues sobretodo…

  • Gael empezó a hacer sistemáticamente #meprecipitodelateta. En un niño que no la soltaba casi entre toma y toma, de repente soltaba 40 veces el pecho por toma.
  • Y, entre enganche y enganche, #niñodelexorcistacotillo. Es decir: doy vueltas a la cabeza en posturas inverosímiles para ver todo lo que ocurre a mi lado.
  • Y, por la noche: oscuridad y sin ruidos o no hay teta que valga.

La crisis sobretodo yo la he notado como de sueño. Me explico: de ser un niño que se dormía en la teta hasta el punto que yo llegué a pensar que casi no comía, pasó a serle más difícil hacer eso.

Ahí han estado sus principales pollos y enfados con la teta. Pero más que por el efecto “no me sale leche” ha sido por el efecto “joe, que no me duermo”.  En esto el niño ha salido a mí: nos gusta dormir y nos enfada no dormir.

Por suerte, el porteo ha sido nuestra salvación. Hacia el tercer mes compré la mochila Ergobaby Adapt y para dormirle nos ha ido mucho mejor que el fular elástico.

A lo mejor nos demandáis por decir esto, pero nos hemos reído mucho con esta crisis de los tres meses. Era un poco divertido verle tirarse de la teta, buscarla y engancharse para luego descojonarse y volverse a soltar, verle enfadado porque no se dormía y mirándonos en plan “y ahora qué hago”.

Pero nos hemos reído porque sabíamos que era algo que íbamos a pasar probablemente. Y que sería temporal y pasaría. Aún no sé deciros la verdad si la hemos terminado o no… ^^’

Ah! Y otra cosa en la que hemos tenido crisis son sus cacas. De hacer 3-4-5 al día, hemos pasado a hacer cada 2-3-4 días. Menos mal que ya me habían advertido que esto pasaba y que es COMPLETAMENTE normal. Este artículo de Carlos González es muy bueno para tranquilizarte. Porque cuando llega la caca después de unos cuantos días sin caca… en fin, mejor me lo ahorro.

Del Tercer al Cuarto Mes: Sobreviviendo a la Navidad

El transcurso de la crisis de los tres meses y conseguir nuevas rutinas se nos cruzó la Navidad. Hemos estado fuera 15 días que han sido un poco locos para Gael. Y para nosotros.

Pero tenemos que admitir aquí que se ha portado genial.

¿Pero esto que es lo que es? #primerosreyes #reyes2018 #felicesreyes #bebépunk #bebes #regalos

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Una de las cosas buenas de la “crisis” es que Gael ha empezado a espaciar sus tomas. Ahora come cada dos horas aproximadamente. Aunque esto no es una ley física inamovible, ojo.

Esto es guay porque nos ayuda a poder salir a la calle más tranquis, sin necesidad de tener 4 planes B pensados por si llora y quiere teta. Eso sí: he perdido mis cafecitos mañaneros por ahí, jeje.

Otra cosa guay es que ya le tenemos pillado de lejos cuando tiene sueño. Ahí intentamos que tome algo de teta a ver si cae. Y si no, pues a la mochila, y de ahí a la camita. Así le dormimos muchas noches, y con PapáPunk suele caer en cuestión de minutos.

Y lo más guay de todo es que vacía la teta en cuestión de minutos. Si me hubieran dicho esto en esas noches de estar hasta las 4 de la mañana dando pecho, cuando las tomas duraban horas… Bueno, me lo decían los libros y otras madres, pero estás ahí en el momento de pozo y no te lo crees ^^’

Con la Navidad, el cambio de aires y de rutinas, la crisis de los 3 meses… tuve una pequeña ingurgitación mamaria. Gael estuvo un día muy demandante pero se olvidaba en 30 segundos del pecho… me volvió las tetas un poco locas vaya. En cuanto noté los primeros síntomas (pecho duro, un poco de rojez por fuera) empezamos a aplicar trapos húmedos fríos y posturas que ayudaran a que Gael a drenar la zona más afectada. Con eso y masajes muy suaves, ya digo, en 48 horas todo volvió a la normalidad.

Esta Navidad me ha dado mucha pena hablar con todas las mujeres de la familia y ver que el 90% aproximadamente, desde abuelas de 90 años hasta primas de 40, no dieron el pecho porque alguien les dijo que su leche no era buena, suficiente o etc. Escribiré un post sobre una historia muy curiosa que nos contó alguien de la familia…

Balance: Cuatro Meses de Amor a Todo Pecho

No puedo decir que hayamos tenido una lactancia difícil, aunque sí algo movidita. A mi hijo le gusta comer y le ha gustado la teta desde el principio. No tuve grietas, no he tenido mastitis ni mayores complicaciones.

Al principio fue difícil admitir mentalmente, en los periodos de hospitalización, que tenían que darle lactancia artificial. Pero, con el paso del tiempo, lo acepté y lo valoré de otra manera: menos mal que estaba ahí la artificial para ayudarnos a tener un bebé sano que saliera adelante.

Esto me ha ayudado a interesarme por otras mamás y otras lactancias, ya incluso en el propio hospital. Y ver que no siempre se puede hacer LME (o que no se quiere, ojo). Y que no pasa nada. O sea, que si estás haciendo mixta, diferida o artificial, no quiero que este post te siente mal. No soy ni mejor ni peor madre por el tema de la lactancia materna: todas somos la mejor madre para nuestro bebé y elegimos para ellos lo que creemos que sea mejor.

NO DEJES QUE NADIE TE INTENTE CONVENCER DE LO CONTRARIO Y HAZ LO QUE TE SALGA DE LA TETA. Que, al fin y al cabo, están bien cerquita del corazón 😉

Pero si tu quieres hacer lactancia materna, te daré un miniconsejito si me lo aceptas: acude a quien tengas que acudir (siempre asesoras formadas) y agota todas las posibilidades. Busca segundas opiniones y lucha por tu lactancia materna hasta donde quieras y puedas.

Otra reflexión: yo he tenido la suerte de contar con un compañero de viaje estupendo. Y no me refiero a mi hijo, sino a mi marido. Ante cualquier duda o si yo entraba en crisis, su respuesta inmediata era:

Consúltalo con Ágata, con María o llamamos a una asesora de lactancia y que venga a casa a ayudarte

Es importante contar con ese apoyo ya que creo que lo peor de la lactancia materna exclusiva son los momentos de dudas y de falta de confianza en ti misma, y lo que cuesta superarlo.

Es importante hablar antes con el padre del bebé y decirle lo que queremos hacer. Al igual que con el parto, hay que explicarles qué lactancia queremos y por qué. Porque después nos tendrán que ayudar durante muchos días a llevarlo a cabo.

Agradezco mucho al padre de mi hijo que se leyera Un Regalo para Toda la Vida, Amar con los Brazos Abiertos… Porque a veces cuando yo dudaba, él, más calmado decía…

Pero… ¿esto no era lo típico que en tal libro ponía? Anda, vamos a mirarlo… 

 

Y es que aunque leas mil libros y llegues preparada a la lactancia… ¡no es fácil confiar! Sobretodo en mi caso, que tanto había leído… no sé, hay mil cosas que te pasan dando de mamar que son COMPLETAMENTE NORMALES. Como las tonterías que he contado en este post. Pero en ese momento te rallas y lo ves todo negro.

Aunque los libros te dicen que la teta es más que alimento… hasta que la das no entiendes qué envergadura tiene esa afirmación.

A pesar de esos momentos de dudas y temores, para mí estos meses de lactancia han sido increíbles. Cuando están en el vientre, es maravilloso pensar que estás construyendo ese pequeño puzzle de bebé con tus recursos, con tu cuerpo…

…pero cuando das el pecho visualmente cada día ves cómo algo que sale de ti le está dando todo lo que necesita. Es impresionante. Le ves crecer y ponerse gordito y piensas: MADREMIA TODO ESO HA SALIDO DE MI NO ME LO PUEDO CREER. 

Dar el pecho me ha dado momentos únicos con mi bebé. Por ejemplo, sus primeras carcajadas han sido dormido y con la teta en la boca. Nunca nunca lo voy a olvidar.

En fin, que llevamos 4 meses de amor a toda teta. Espero contaros en unos cuantos meses qué tal nos ha ido con mi reincorporación al trabajo, que será a sus 5 meses y medio, casi seis. Esperamos mantener la LME hasta los 6 meses y después quién sabe si BLW…

Relájate y disfruta... experiencia con la lactancia materna tras 4 meses
¡Gracias por leer este post! Ánimo con vuestras lactancias: respirar, relajarse, humor, pensar que todo pasa y mucho amor.

 

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